Tag Archives: antigua Unión Soviética

Miskheta, cuna del cristianismo de Georgia

Catedral Svetitskhoveli

Catedral Svetitskhoveli

Miskheta es una de las ciudades más antiguas y con más historia de Georgia. Este pequeño país, a medio camino entre Asia y Europa, ha sido muy nombrado en los últimos años debido a su problemática política y territorial, pero poca gente sabe que Georgia fue una de las primeras naciones en acoger el cristianismo y que su territorio fue codiciado por persas, bizantinos, mongoles, otomanos y rusos sucesivamente, que hicieron que esta convulsa zona no fuera independiente hasta la caída del comunismo, pero que no pudieron evitar que los georgianos conservaran su fe como un elemento cultural muy valioso a través de tantos siglos.

La Iglesia Ortodoxa Georgiana es la confesión religiosa del país, y es una de las quince iglesias autocéfalas ortodoxas. Miskheta es su sede y la ciudad que primero adoptó el Cristianismo, ya que era capital de Georgia cuando esta aún era Iberia, antiguo reino, que aunque similar en nombre, no tenía ninguna relación con la Península Ibérica.

Monasterio Jvari

Monasterio Jvari

Quizás por ser sede de la fe Ortodoxa Georgiana, Miskheta es una ciudad repleta de monumentos religiosos que hicieron que la UNESCO la declarara Patrimonio de la Humanidad en 1994, aunque recientemente, en el 2009, fue incluida en el Listado del Patrimonio en peligro.

Los edificios más destacados son la Catedral Svetitskhoveli (se podría traducir más o menos por la catedral de la columna que da vida, debido a un milagro ocurrido con una de sus columnas) del siglo IV, aunque muy dañada y restaurada en varias ocasiones, y el Monasterio de Jvari (o Monasterio de la Cruz), del siglo VI, construidos ambos en el estilo arquitectónico religioso típico de la zona, y muy similar al utilizado en iglesias de lugares cercanos como Armenia.
Ambos edificios cuentan con inscripciones en georgiano antiguo, que dada la rareza del idioma, son un verdadero tesoro para los investigadores y filólogos.

Miskheta se encuentra a solo 20 kilómetros de Tsibili, la capital de Georgia, y un poco más alejado, aunque no mucho, de Gori, ciudad natal de Stalin, y Uplistsikhe, famosa por ser una ciudad cueva, por lo que habitualmente los circuitos turísticos las incluyen en el mismo recorrido.

Fotos: martijn.munneke

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Echmiadzin, la ciudad santa armenia

Catedral de Echmiadzin

Armenia es un país europeo desconocido para la mayoría de las personas. Durante años lo único que se ha sabido de esta pequeña nación es lo referente al Genocidio y a la Diáspora armenios.

Catedral de Echmiadzin

Catedral de Echmiadzin

En la actualidad y poco a poco, se va abriendo al turismo extranjero, superados ya los tiempos más difíciles. Todo el que la visita encuentra en Armenia un país diferente, de bellos paisajes y gente amable.

Echmiadzin, muy cerca de la capital, es uno de esos lugares que no hay que dejar de visitar. Posee un increible conjunto arquitectónico religioso, formado por una Catedral, la más antigua del país, y por varias iglesias. Dicho conjunto ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por su valor histórico y monumental.

La Catedral, del siglo IV, alberga en su interior lo que se cree que es la mano de San Gregorio, su constructor, la Lanza de la Pasión, con la que se hirió a Jesucristo en el costado según la Biblia, y un pedazo del Arca de Noé. El Monte Ararat, a donde llegó el Arca después del Diluvio Universal se encuentra muy cerca de aquí, en territorio turco. Esta montaña es el símbolo nacional armenio.

Interior de la Iglesia de Santa Hripsime

Interior de la Iglesia de Santa Hripsime

Otras iglesias del conjunto monástico son la de Santa Hripsime, la de Santa Gayane, la de San Astvatsatsin y la de Choghagat, todas ellas del siglo VII.

Echmiadzin es conocida como la ciudad santa armenia y es el lugar donde vive el Katholikós, el patriarca de la Iglesia Apostólica Armenia. Esta Iglesia pertenece al grupo de las Iglesias Orientales, caracterizadas, en líneas generales, por haber aceptado solamente los tres primeros Concilios y basar sus ritos litúrgicos en los antiguos ritos cristianos orientales. A este grupo pertenece también la Iglesia Copta (ver la entrada sobre Axum y Lalibela).

Armenia enraiza su espíritu religioso en los principios de la religión cristiana. Fue la primera nación del mundo en adoptarla como religión de estado y su Patriarca asumió durante mucho tiempo el poder religioso y de gobierno. La población armenia es muy religiosa y muy orgullosa de su fe, que es, en cierta manera, un distintivo nacional.

Todo el que viaja a Armenia se maravilla con sus bellos paisajes, su arquitectura diferente y con la amabilidad de sus gentes, que a pesar de tantos sufrimientos pasados, muestran una enorme hospitalidad al viajero.

Para saber más sobre este desconocido país puedes ver la página de Armenia en la web.

 

Fotos: Rita Willaert

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Samarkanda, encrucijada de culturas

Registán

Registán

Hay lugares con tanta historia que a veces pensamos que todo en ellas es una leyenda. Sitios que uno se tiene que parar a pensar si realmente existen porque su nombre nos suena a algo francamente antiguo. Samarkanda pertenece a ese grupo de ciudades que tienen un pasado denso y extraordinario. Y, por si alguien lo dudaba, existe. A pesar de Gengis Kan y los mongoles, que estuvieron a punto de borrarla del mapa.

En el 2001 esta ciudad, situada en la ex república soviética de Uzbekistán, en el trazado de la Ruta de la Seda, fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

Necrópolis de Shah-i-zinda

Necrópolis de Shah-i-zinda

En Samarkanda destaca la Plaza del Registán. Allí están las madrazas o escuelas de Ulugh Beg, Sherdar y Tilla-Kari. La primera, del siglo XV, fue la universidad más importante de sus tiempos y fue construida por Ulugh Beg, un sabio y astrónomo, que fue gobernador de la ciudad. Mandó construir también el Observatorio astronómico Ulugh Beg. Todo un adelanto para su época y que en la actualidad es un museo.

La Mezquita Bibi Khanum es otro de los monumentos más interesantes de la ciudad. Ha tenido que ser restaurada ya que un terremoto la destrozó en el siglo XIX. Se encuentra muy cerca del Bazar de Siab, un concurrido y colorido mercado donde mezclarse con la vida cotidiana de la ciudad entre puestos de todo tipo de mercancías, principalmente hortalizas y frutos del campo.

Mausoleo Gur-e mir

Mausoleo Gur-e Amir

Por último, sólo queda visitar las ruinas de Afrasiab, la que fuera la Samarkanda original. Cuenta la leyenda que allí está enterrado el profeta Daniel.

Y de leyenda en leyenda, la historia de esta antiquísima ciudad se diluye entre lo real y lo irreal, entre lo tangible de su belleza monumental, a pesar de la arquitectura soviética, y esa sensación que le queda al visitante de no ser capaz de llenar con su relato todas las expectativas que provoca el simple nombre de Samarkanda.

Fotos: upyernoz

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Chernobyl, Pripyat y la zona de exclusión

Noria de Pripyat

Noria de Pripyat

Todo el mundo ha oído hablar de Chernobyl y de lo que allí ocurrió en 1986. Lo que ya sabe menos gente es que más de 20 años después la zona contaminada por la radiación se ha convertido en un destino turístico algo singular.

Después del accidente en la Central Nuclear de Chernóbyl, en Ucrania, el gobierno limitó el acceso a la zona creando cuatro áreas con distinto nivel de peligro. La zona de exclusión, de tan solo 30 kilómetros al epicentro de la catástrofe, es la más peligrosa. Allí está prohibido vivir, cultivar o cazar dado el gran riesgo para la salud. A pesar de ello, se organizan excursiones de un día para ver en persona los estragos de la explosión y se puede comprobar que mucha gente ha vuelto a lo que un día fue su casa, cultivan la tierra contaminada y crían animales sin ningún tipo de temor.

Medición de radiactividad a 250 metros del reactor

Medición de radiactividad a 250 metros del reactor

Pripyat, construida para albergar a los trabajadores de la Central, es ahora una ciudad fantasma. En teoría sólo viven allí científicos y policías. El silencio lo invade todo y pasear por sus calles es como hacerlo por un museo de la era soviética, ya que todo ha quedado como congelado para el recuerdo y los relojes detenidos en aquel fatídico 26 de abril de 1986.

Chernobyl, y algunos otros pueblos, en cambio sí que tienen una población consolidada. Alrededor de 2000 personas que niegan que la radiactividad les haya provocado ningún mal. Muchos volvieron a sus casas a los pocos meses. Otros se han mudado a casas deshabitadas por no tener donde vivir. No dudan en comer frutas y setas que ellos mismos recolectan, a pesar de los avisos del gobierno y de que haya miles de personas con cáncer y otras enfermedades igualmente terribles a consecuencia de la exposición desmesurada a las radiaciones.

Curiosamente, sin la injerencia del hombre, la naturaleza ha cobrado fuerza y ha habido un repoblamiento de especies animales y, aparentemente no se han detectado mutaciones genéticas o cualquier otro trastorno.

Sarcófago del reactor 4 y el reactor 3

Sarcófago del reactor 4 y el reactor 3

A pesar de lo poco atractivo de jugar con la salud, si estais interesados en visitar la zona, podreis hacerlo. Lo más cómodo es contactar con una agencia de viajes ucraniana que tramite todos los permisos y que ofrezca un servicio de guía para que os enseñe rápidamente los sitios más emblemáticos. Por supuesto es obligatorio llevar un medidor Geiger para controlar la radiactividad. De cualquier forma, antes de salir de la zona de exclusión pasaremos por un control donde se determirará si nos hemos expuesto demasiado, en cuyo caso nos darán un lavado químico para eliminar los restos de la radiación.

Es muy importante no aceptar comida de los lugareños ni beber agua de los ríos o fuentes. Se recomienda no adentrarse en zonas con mucha vegetación ni entrar en las casas deshabitadas, ya que es donde más radiación se concentra. (Un ejemplo de ello es el Bosque Rojo, un bosque de pinos que se volvió de dicho color después de la explosión). Y, por supuesto, no llevarse objetos de recuerdo, por mucho que nos tiente coger cualquiera de las miles de cosas abandonadas a la fuerza.

Fotos: martijnmunneke/Flickr

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Transnitria, el país desconocido

Edificio del Gobierno y Estatua de Lenin

Edificio del Gobierno y Estatua de Lenin

Transnitria o Pridnestrovia es una pequeña región moldava, entre el río Dniéster y Ucrania, autoproclamada república independiente en 1990, no reconocida por ningún otro país, y convertida en el último reducto soviético de Europa, con presencia de militares del Ejército Rojo incluida.

Hace casi 20 años que Transnitria acuña su propia moneda, elige a su propio presidente y tiene sus propias leyes, pero eso no impide que para algo tan sencillo como viajar al extranjero, sea necesario un pasaporte moldavo, por no hablar de que el rublo transnitrio no tiene ningún valor fuera de las fronteras de esta república fantasma.

Estadio Sheriff

Estadio Sheriff

El principal atractivo de Transnitria es que es la última de las Repúblicas soviéticas, encontrándose por todas partes restos de la simbología comunista; hoces y martillos, estatuas de Lenin o monumentos a los caídos por la Patria. Lo peor para el turista es que, precisamente por esa nostalgia soviética, aún es bastante complicado visitar esta zona.

Transnitria no cuenta con embajadas en su territorio, ya que no está reconocida como país. Esto, añadido a que la policía es bastante corrupta, llegando a pedir dinero para entrar o salir de su territorio, hace que cruzar sus fronteras sea toda una aventura digna de una película de espías.

Siendo Moldavia el país más pobre de Europa, y Transnitria una región independiente dentro de él, sería de suponer que ésta fuera aún más pobre, pero nada más lejos de la realidad.
Existe la creencia de que Transnitria se financia en gran parte gracias a la compra-venta de armas.  Este dato no se ha podido confirmar, pero resulta extraño que se hayan levantado edificios como el Estadio de Futbol Sheriff, un impresionante estadio deportivo calificado por la UEFA como cinco estrellas, y que es imposible de ignorar entre una arquitectura al más puro estilo soviético y en un país con un Producto Interior Bruto de alrededor de 400 millones de dólares (Como comparación, el de España es de alrededor de 1.500.000 millones de dólares).

Tanque de Tiraspol

Tanque de Tiraspol

La capital, Tiraspol, es el principal destino de los viajeros que llegan hasta Transnitria. Lo más relevante para ver, además del mencionado estadio, es la estatua de Alexander Suvorov, el edificio del Gobierno, con la estatua de Lenin enfrente, el tanque conmemorativo de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, junto con la antorcha permanentemente encendida en memoria de los caídos, y los monumentos a los caídos en las distintas guerras en las que se han visto envueltos los ciudadanos transnitrios, la última de ellas en 1992.

Fotos: Guttorm Flatabø/Flickr

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San Petersburgo, la ciudad imperial.

Iglesia del Salvador de la Sangre Derramada

Iglesia del Salvador de la Sangre Derramada

En el S.XVIII Pedro el Grande mandó construir San Petersburgo. Lo hizo a las orillas del mar Báltico, llenando la ciudad de canales y convirtiéndola en una especie de Venecia del Norte de Europa.

La ciudad fue capital de Rusia hasta 1918, pero a pesar de haber perdido su estatus, en la actualidad conserva multitud de palacios y edificios históricos, vestigio de la época de los zares.

Los lugares más interesantes son:

  • La Fortaleza de San Pedro y San Pablo: Lugar donde se fundó la ciudad. Dentro de ella está la Catedral que lleva el mismo nombre, y que es la más antigua. Allí se encuentran los restos de conocidos zares como el mismo Pedro el Grande o parte de la familia Romanov. Hoy en día es un museo.
  • Museo Hermitage: Uno de los más famosos museos del mundo. Se encuentra en el interior del Palacio de Invierno, antigua residencia de los zares.
  • Catedral de San Isaac: Impresionante templo situado entre los mayores de Europa. En la actualidad es un museo, y tan solo se dedica al culto una capilla.
  • Iglesia del Salvador de la Sangre Derramada: Se construyó sobre el lugar donde asesinaron al zar Alejandro II. Su fachada, multicolor, es una mezcla de ladrillo, cerámicas, mármol y granito. Además hay un total de 7000 metros cuadrados de bellos mosaicos.
  • Museo ruso en el Palacio Mijailovsky: En él se exhibe la mayor colección de arte ruso.
  • Palacio Yusupov: Perteneciente a una familia de nobles. En él fue asesinado Rasputin.
  • Palacio y Parque de Peterhof: Conocido como el Versalles ruso. El Gran Palacio, el Parque y otros palacios menores, forman un bonito conjunto propio de los jardines franceses. Cuenta con 150 fuentes y 3 cascadas.
  • La Catedral de Nuestra Señora de Kazán: El templo, en la avenida Nevsky, principal arteria de la ciudad, fue, curiosamente, durante parte del s.XX Museo de la Historia de la Religión y el Ateísmo. En la actualidad vuelve a ser propiedad de la Iglesia.

Otros lugares y monumentos para visitar son la Isla Vasilievski, la columna de Alejandro, el Teatro Mariinski o el Parque de Pavlovsk, entre los mejores parques de Europa.

Como curiosidad, la temporada alta en San Petersburgo se establece entre finales de mayo y principios de julio, cuando hay casi 24 horas diarias de luz, debido a la latitud en la que se encuentra la ciudad. Es la época de mayor demanda y por ello, además de haber pocas plazas libres, los precios se incrementan considerablemente.

Foto: tetrabrain/Flickr

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